Guardo una caja con botones, cada uno tiene una historia, perteneció a alguna prenda de los que quiero, aunque no estén físicamente algunos, el amor esta ahí extrañándolos, pero presente. Este es un botón café, de un abrigo de un hombre importante en mi vida, era un hombre de sonrisa fácil ojos achinado cuando reía, profundamente alegre, a pesar de una niñez huerfana, repartió su alegría entre quienes lo conocieron, El tenia puesto ese abrigo café un día que me fue a visitar y me hablo del miedo a morir y dejar sola su mujer, El la llamaba mi niña y la acostumbro a llevarle el desayuno a la cama, a proveerla de todo lo necesario para que estuviera cómoda, de organizar las fiestas, a las que siempre llegaba mas gente de la presupuestada, de ayudar a sus hijos en cosas de negocios, de malcriar a los nietos, dándoles su ternura, riendo como uno de Ellos con sus travesuras, preocupado de sus compañeros de trabajo para que pudieran tener un lugar de expansion en la playa, en fin un hombre multiple,vivio la vida plenamente no se privo de nada, un día se fue, dejando en cada uno de los que lo quisimos, su risa, el calor de sus manos callosas, su abrazo, El era mi suegro Carlos. Yo guardo su recuerdo repartido en ojos y sonrisas de sus nietos y este botón café.